domingo, 9 de diciembre de 2007

Convencerse

No viene mal, de vez en cuando (¿por qué no siempre?), un poco de amor propio. Como escribió, alguna vez, Ernesto Cardenal:
"Al perderte yo a ti,
tú y yo hemos perdido:
yo, porque tú eras
lo que yo más amaba,
y tú, porque yo era
el que te amaba más.
Pero de nosotros dos,
tú pierdes más que yo:
porque yo podré amar a otras como te amaba a ti,
pero a ti nadie te amará como te amaba yo".


M. Sztejn

lunes, 19 de noviembre de 2007

Que abra la boca y se caigan las palabras

"Que todas sean te amo. Que los ojos tengan siempre un horizonte donde descansar. Y que más allá haya historias para jugar a ser creador y que todas se quemen al atardecer y que sus cenizas se hagan estrellas en la noche para que los niños las cuenten en la cama. Que cuando diga gracias nadie escuche la forma cortés de recibir algo, sino la alegría que me da hacer posible lo que sea, y todo mi amor envuelto como un caramelo en una palabra. Que dar sea tan fácil como eso. Que la historia empiece todos los días. Que siga llorando frente al diario y no me avergüence de mi ánimo de bolero, esa forma de sentir tan hondo, a veces con un dejo de dramatismo por saber que cada instante es el único y que no me puedo olvidar de que no puedo retener ninguno.

Que la memoria me sirva como pista de lanzamiento, para tomar carrera hacia la seguidilla de presentes que de pronto se parecen a lo que soñé para el futuro. Que mi deseo me siga haciendo trampas, que de tanto en tanto abandone el control de mis sentimientos y los deje empacharse a su gusto. Que después no me persiga la culpa. Que me anime siempre a patear el tablero, que siga temblando de incertidumbre frente a la computadora, que el teléfono suene y yo pueda contestar a su llamado, que nos encontremos porque todas las líneas alguna vez se cruzan. Que siempre quede alguna puerta por golpear, y que la puerta se abra, y antes de entrar miremos nuestros pies para pisar limpios un nuevo territorio. Que nos toque. Que el dolor tenga consuelo. Que no se pueda matar impunemente. Que dejemos de sangrar por los costados más flacos. Que tenga tiempo de ver como la primera vez a la gente que amo. Que no tenga miedo de salir de noche. Que alguna vez me anime a levantar a alguien en la ruta y no se me ocurra que me va a robar, que intente mejor un romance fugaz para mi fantasía, aunque no le pregunte más que su nombre. Que se cumplan tus deseos. Que el tiempo corra a la medida de nuestros pasos. Que te amen. Que puedas descansar en algún pecho calentito y que las penas de amor alumbren las mejores canciones. Que tengamos utopías como las embarazadas enhebran nombres y los descartan. Que haya cura para cada una de nuestras enfermedades. Que tengamos la voluntad de curarnos, la voluntad de vivir, de levantarnos todos los días, de renunciar a algunas cosas, de concedernos otras. Que abra la boca y las palabras se caigan de ella. Que todas sean te amo. Que seamos felices. Y nos demos cuenta".

de Marta Dillon en Convivir con virus

M. Sztejn

sábado, 29 de septiembre de 2007

Hay alguien ahí

Una muy linda canción y video

Someone is there waiting for my song
x Aselin Debison



Someone is there
Waiting for my song
I am only looking
For someone who sings along

When all my dreams
Finally reach yours
We will apprise
And maybe find the word truelove



M. Sztejn

jueves, 30 de agosto de 2007

De según como se viva, todo depende

Tarde en la Ciudad de Buenos Aires. Casa de Julio Chávez. El dueño de casa abre la puerta. Un hombre joven se retira. “Ojalá que salga bien. Espero poder lograrlo”, exclama. Mientras cierra la puerta, Julio Chávez piensa: “¡No puedo creer que esta nota fue al pedo!”

Lunes 20 de agosto. Siete de la tarde. Teatro El camarín de las musas. Una importante muchedumbre colma los rincones del lugar, mientras saborea el vino y demás copetines que circulan por doquier. Dos jóvenes están hablando a los presentes. Convocado por uno de ellos, Julio Chávez se abre paso entre la multitud, se para frente al micrófono y expresa su orgullo por estar en el primer número de Mutis x el foro, revista dedicada al ambiente teatral de la Ciudad de Buenos Aires. “Pertenecer al inicio de este futuro es importante”, dice, mientras seguramente piensa que -menos mal- aquella nota no fue “al pedo”.

Mutis x el foro surgió por iniciativa de Misael Scher, actor, estudiante de periodismo y -desde hace ocho meses- director de la revista. El capital salió de su bolsillo. Reunió a varios de sus amigos, que le dieron una mano con todo, desde la redacción de las notas hasta la búsqueda de publicidades y distribución. El auténtico “me las arreglaré con un poquito de ayuda de mis amigos” del que hablaban los Beatles. Luego de ocho meses de trabajo, varias pruebas de impresión y corridas de todo tipo después, se organizó la fiesta de lanzamiento en el Camarín de las musas. “Toda la gente que está acá, está relacionada con el teatro o relacionada conmigo. En cualquiera de los dos casos, muchas gracias por venir”, agradece Misael. Sus amigos, orgullosos por el logro, lo contemplan con miradas cómplices que se leen todo a lo largo del salón.

Seis de la tarde. Bar La Esmeralda. Dos hombres sentados en una mesa contra la ventana hablan de la vida. Uno de ellos, de pelo canoso y sonrisa amplia, alecciona a su acompañante sobre cómo obtener ganancias de una revista: “Para que funcione, necesitás sacar 40 mil pesos por mes. Vas a las casas de indumentaria para jóvenes, les vendés publicidades por seis meses, renovables automáticamente y listo”, explica. Su compañero, que lo escucha con la más profunda atención, asiente. Entonces, el hombre continua: “Es un buen producto: joven, fresco. Pero los pibes saben de contenido, no de marketing. Ahí es donde entro yo. Arreglé que voy a comisión. Me llevo el 30 por ciento de las ganancias”. Mira la hora: son las 7 menos diez. Paga ambos cafés y sale del bar junto al hombre que lo acompañaba. Se alejan caminando por Córdoba, dos cuadras, hasta el lugar en donde, dentro de diez minutos, saludarán a Misael con un amplia y marketinera sonrisa en felicitación por un sueño cumplido.

T. L.

lunes, 27 de agosto de 2007

Sólo porque sí

"...Por qué, por qué te pusiste asi..La proxima vez te digo q si. Igual somos amigos, porque para enemigos hay un monton de gente.", Ok. Perdón, Andrés Calamaro

M. Sztejn

jueves, 2 de agosto de 2007

Cuanto más te doy, más me queda

Romeo y Julieta desde la mirada de Mario Benedetti, en La vida ese paréntesis...


Romeo de hogaño

No me sirven estos ojos para mirarte
son demasiado tímidos y miopes
habrá que adiestrarlos para que te lean
cuando sonríes desde tu neblina
o dices adiós como quien dice quédate

no me sirven estos ojos porque parpadean
y a ti hay que mirarte sin tregua ni respiro
ya que de lo contrario eliges diluirte
en suspiros presagios y distracciones
y entonces nadie sabe a dónde te escabulles

no me sirven estos ojos porque a veces
a pesar de mi oficio de nictálope
no puedo adivinarte en tu balcón
cuando asumes la pena y el fracaso
de esta boca que no llega a tu boca

no me sirven estos ojos ni esta linterna
ni aun este sencillo proyecto de lujuria
a lo mejor no estás / a lo peor no existes
julieta favorita de mis huesos antiguos
quimera de mi afán y mi acabóse


El balcón de Julieta en Verona, Italia

M. Sztejn

martes, 10 de julio de 2007

Deambular


Siempre las mismas palabras sonando, ocultando,
que ya no es tarde, que nunca más se hace tarde para ser.
Es una ilusión que se enciende y que se expande.
Entonces, el corazón llama a gritos a aquel sueño

Más que correr, voy buscando,
porque no voy confiada siguiendo un destino.
Entre pozos y muros, invento un camino

Reviven las flores pisadas por el pie descalzo.
Cuando la luz ilumina, los pétalos se dejan ver.
Entonces, no puede ser tarde

Y qué decir de la noche, de ese andar a oscuras,
cuando todo se vuelve más palpable y oíble.
Porque, más que correr voy buscando.
Entonces, el corazón llama a gritos a aquel sueño.

M. Sztejn